Alta protección solar
Eficacia de amplio espectro UVA/UVB.

El sol es esencial para nuestra salud. Es nuestra principal fuente de vitamina D, que refuerza el sistema inmunitario y es indispensable para el buen funcionamiento del organismo. Igualmente, ayuda a la consolidación de los huesos y dientes.
También actúa positivamente en nuestro estado de ánimo, gracias a la secreción de endorfinas, que generan un efecto relajante.
La exposición al sol presenta riesgos para la piel: quemaduras solares, envejecimiento prematuro, alergias y, en los casos más graves, cáncer. El sol emite rayos ultravioleta (UV), que se dividen en dos tipos principales:
Una exposición excesiva a los UVA y UVB aumenta el riesgo de cáncer cutáneo. Por lo tanto, es esencial protegerse de esos dos tipos de UV nocivos para la piel.
El bronceado es, ante todo, una reacción de defensa de la piel frente a la agresividad de los rayos del sol. La piel se oscurece, produciendo melanina para protegerse mejor de los efectos nocivos de los UV.
Sin embargo, este mecanismo natural no es suficiente para proteger la piel de manera eficaz. Es imprescindible usar un protector solar.
Este índice mide el nivel de protección solar. Cuanto más alto sea, mayor será la protección.
SPF 30: aproximadamente el 97 % de los rayos UVB son bloqueados.
SPF 50: aproximadamente el 98 % de los UVB son bloqueados.
Los SPF 30 y 50 corresponden a una alta protección solar, el SPF 50+ ofrece una muy alta protección.

El índice de protección debe elegirse en función de dos factores:

Alta protección solar
Eficacia de amplio espectro UVA/UVB.
Respetuosos con los oceanos
Test ecológicos estrictos en los corales y algas
Texturas ligeras, no pegajosas e invisibles
Aroma coco- vainilla
Hasta 100/100 en Yuka
y vegano.
Conclusión: para tener un bronceado luminoso y duradero, hay que protegerse y exponerse al sol de manera razonada.
